Las líneas finas aparecen por una mezcla de factores: movimientos repetidos (gesticular, fruncir el ceño), pérdida gradual de colágeno y elastina, exposición solar acumulada, deshidratación, estrés y hábitos como dormir con el rostro apoyado siempre del mismo lado. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, puedes mejorar textura